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sábado, 27 de octubre de 2012

YO SÍ VOTO... ¡PERO NULO!

Tengo claro que mi voto no modificará las cosas. Tengo claro que lo único que hacemos es elegir entre un par de opciones impuestas tras reuniones entre cuatro paredes. Tengo claro que eso no es una real participación ciudadana. Y, por supuesto, tengo claro que mi voto no cambiará la vida de millones de chilenos que claman por una situación más digna, con mayores oportunidades y menos injusticias e inequidades. Sin duda, lo que se necesita es romper las estructuras actuales y generar nuevas conciencias.

Sin embargo, en estos momentos las decisiones las toman las autoridades y los espacios de participación ciudadana que existen son casi nulos. Teniendo en cuenta este contexto, creo que a través de las urnas podemos dar pequeños pasos hacia adelante. Así como también podemos dar grandes pasos hacia atrás.

No es lo mismo alguien que está a favor del matrimonio homosexual que alguien que lo rechaza tajantemente. No es lo mismo alguien que quiera subirle los impuestos a las utilidades de las grandes empresas que alguien que apoye el negociado de éstas. No es lo mismo alguien que luche por la nacionalización y renacionalización de los recursos naturales que alguien que quiera explotarlos sin medida en pos de beneficios inmediatos. Y puedo seguir con la lista infinitamente.

lunes, 15 de octubre de 2012

¡Que los dueños de la mina paguen su irresponsabilidad!



¿Y qué pasó con Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny, los dueños de la compañía minera San Esteban? A dos años del rescate de los 33 trabajadores que estuvieron más de dos meses atrapados bajo tierra, los principales responsables de esta situación se encuentran completamente libres y sin brindarle ninguna ayuda a los afectados por el derrumbe.
Como ya es costumbre en nuestro país, la única sanción que se les ha aplicado hasta el momento es una compensación económica por los gastos en que incurrió el Estado para poder salvar con vida a los mineros.

lunes, 27 de febrero de 2012

¿Y LA RECONSTRUCCIÓN CUÁNDO?


Hoy, 27 de febrero de 2012, la realidad que viven muchos
damnificados del terremoto es muy diferente a la que trató de mostrar el
Presidente de la República, Sebastián Piñera, durante la gira que efectuó la
semana pasada a las zonas más afectadas por dicha catástrofe.

A dos años de la tragedia, aún hay gente viviendo en aldeas y campamentos, en mediaguas, en carpas o como allegados. Además, la población rural prácticamente no ha sido tomada en cuenta.

Según el Observatorio de la Reconstrucción de la Universidad de Chile, el avance en reconstrucción de viviendas alcanza sólo entre un 10 y un 15 por ciento.

Pero eso no importa. Lo que importa es reconstruir caminos y obras viales en un convenio tácito que permite cuidarle el bolsillo a las concesionarias y a la vez inflar los números a la hora de hacer recuentos sobre reconstrucción.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

SÈVERLAÀTSEODOT

- Los que deben proteger al pueblo son los que más traicionan al pueblo
- Los que deben velar por la justicia son los más injustos
- Los que deben entregar seguridad son los que más generan el caos
- Los que deben velar por la paz son los que más hacen la guerra
- Los que deben administrar el poder son los que más abusan del poder
- Los que deben combatir el narcotráfico son los más drogadictos y/o traficantes
- Los que controlan la economía son los que más roban

¿Y tú seguirás dejando que ellos manejen tu vida?
Por Víctor Parra.











jueves, 18 de noviembre de 2010

Una sociedad anoréxica

“Necesito que me presten un poco de ayuda nada más, si es un poco…”. Yessenia tiene 20 años y pide a gritos que le tiendan una mano. Sufre anorexia, pesa 26 kilos y mide 1 metro 57 centímetros. Está conciente de su enfermedad, pero no encuentra una salida.

“Te empezai a mirar al espejo, te encontrai un rollo aquí y te encontrai un rollo allá, y empezai a hacer miles de dietas y ejercicios, y llega el momento en que se te va de las manos y queri parar, pero ya no podi”, relata entre lágrimas.

No pude dejar de conmoverme el lunes pasado cuando vi esta noticia en Chilevisión. Sé que hay muchos casos similares y, por lo mismo, creí necesario escribir sobre este tema. Más aún considerando que existen varias aristas a tratar.

De partida, está el maldito modelo de belleza que nos propagan a través de la televisión, las revistas y los panfletos publicitarios, donde aparecen puras jovencitas flacas, casi raquíticas, como ejemplos a los cuales tenemos que admirar o imitar. Si incluso para encontrar trabajo o comprar ropa es necesario adelgazar hoy en día…

Enfermedades como la anorexia son provocadas por la sociedad en que vivimos. Éste es un tema ampliamente abordado, pero, como en todo orden de cosas, no basta con hablar, sino que hay que empezar a actuar diferente, partiendo por no discriminar en nuestra vida diaria.

No obstante, la súplica de Yessenia va por otro lado. Ella tiene un problema. Grave, por cierto. Fatal, diría yo. Sin embargo, el Estado, aquél que “está al servicio de la persona humana” y debe “dar protección a la población y a la familia” según el artículo 1 de la Constitución, no ayuda en nada.

Los médicos, profesionales supuestamente al servicio de la salud de las personas, sólo piensan en el dinero y tienen cero vocación: los privados no la atienden porque ella no tiene plata suficiente para pagar, mientras que en los hospitales públicos ha sido rechazada varias veces.

“Voy a los servicios de urgencia y me pueden ver y volver a ver y no me hacen nada. O sea, más allá de mirarme, nada…”, explica Yessenia con impotencia. Ella debiera estar al menos cuatro o cinco meses internada para comenzar a tener una recuperación, pero sólo clama por un mínimo de ayuda.

“Ni siquiera les estoy pidiendo en estos momentos que me hospitalicen. Lo único que estoy pidiendo es que por lo menos me pongan un bendito suero, porque mi organismo ya no puede trabajar así”, agrega con angustia esta pobre adolescente, que afirma que “el dolor que siento, el dolor que puede sentir la familia, no se lo doy a nadie”.

Yessenia se está muriendo en vida y es culpa nuestra…

Por Víctor Parra.

jueves, 14 de octubre de 2010

TRISTE FELICIDAD

Estamos felices. Anoche terminaron de salir con vida los 33 mineros que desde el 5 de agosto estaban atrapados en la mina San José. No puedo hablar de todo lo que sucedió desde el día del derrumbe hasta ayer. Nunca me importó –y ahora tampoco- cómo se vestían, qué hacían las familias día a día mientras esperaban verlos de vuelta o qué comían en el campamento Esperanza. Menos me importaba saber si hubo peleas o si había algunos que se llevaban mal. Lo que me interesaba era que los rescataran con vida lo antes posible. Afortunadamente, ellos ya están en la superficie y pueden reencontrarse con sus seres queridos. Estos hombres son un ejemplo de resistencia, empuje, aguante y corazón. No es raro: para ser minero hay que tener unos huevos tremendos…
Sin embargo, esta felicidad que nos envuelve no puede dejar en el olvido que esta situación se produjo debido a la irresponsabilidad de los dueños de la mina, Marcelo Kemeny y Alejandro Bohn, y también de los entes fiscalizadores.
Lo que sucedió el 5 de agosto pasado no fue un imprevisto. Desde hace tiempo los trabajadores venían reclamando que la compañía San Esteban –propietaria de San José- no cumplía con las condiciones mínimas de seguridad y que en cualquier momento se podía producir una tragedia. Muchos le comentaron a sus familiares que temían ir a la mina, pero el deber de alimentar a sus hijos los obligaba a correr los riesgos.
Un mes antes del derrumbe, el trabajador Gino Cortés sufrió la amputación de su pierna izquierda por la caída de un planchón de roca. Fue uno de los tantos accidentes ocurridos en esta mina, que ya registraba dos muertos. Eso, sumado al fallecimiento de Fernando Contreras en la mina San Antonio, vecina a San José y también perteneciente a la compañía San Esteban.
Si bien éste es un caso extremo, tampoco es muy ajeno a la realidad que se vive en las otras minas del país. Pese a los miles de millones que la industria genera como ganancias, en la mayoría de los casos los trabajadores no tienen las condiciones mínimas de seguridad. Somos el principal productor de cobre del mundo, pero tuvimos que pedir maquinarias extranjeras para el rescate. Eso habla por sí mismo de la importancia que le damos a la protección de los obreros.
Insisto, estamos contentos porque esta historia cerró su capítulo principal con un final feliz. Vendrán entrevistas, invitaciones a programas y el circo continuará. Sin embargo, esta alegría no debe tapar la realidad. Esta situación tiene que servir para realizar de inmediato una fuerte fiscalización que permita que los mineros de todo el país puedan trabajar en condiciones un poco más dignas. Lucharemos por eso. Y como en El Mal Menor no olvidamos, nos encargaremos también de que los dueños de la mina San José paguen por su irresponsabilidad. Al menos, estaremos atentos para recordar esta historia y escribir como corresponde su capítulo final.
Por Víctor Parra.

martes, 12 de octubre de 2010

¡NO HAY NADA QUE CELEBRAR!

Hoy se cumplen 518 años del “descubrimiento de América”, ese maldito día en que Cristóbal Colón llegó a nuestro continente, comenzando así una serie de abusos -que aún se mantienen- contra los pueblos originarios.
Aquellos "nobles conquistadores", cuyo objetivo era "educar y cristianizar", no dudaron en llegar a territorio ajeno y exterminar, robar, violar, torturar y esclavizar a los aborígenes. Fue una invasión que pretendía arrasar con todo: casas, cultura, religión, dignidad, etcétera, violando a las mujeres, esclavizando a los hombres, matando inocentes y torturando a los "rebeldes" que defendían lo que les pertenecía.
La historia no es tan bonita como la cuentan en los libros. Muchos me dicen que si no hubiesen llegado los españoles, todavía viviríamos en la prehistoria. Yo apuesto que los pueblos prehispánicos eran más felices antes de la llegada de Cristóbal Colón. Señores, si el progreso conlleva muerte, dolor y destrucción, yo prefiero vivir en la prehistoria.
Hoy en día, la cosa no ha cambiado mucho. Tal como dice la gran Violeta Parra, “ya no son los españoles los que les hacen llorar; hoy son los propios chilenos los que les quitan su pan”. La discriminación, el abuso de poder, la represión, la pobreza, el exterminio indirecto, el colonialismo encubierto, la expropiación y el destierro son pan de cada día para los pueblos originarios. Junto con ello, los organismos del Estado han llegado al punto de matar a sangre fría, tal como lo hicieron los conquistadores, con el fin de aplacar las ansias de justicia de los aborígenes que siguen luchando por lo que les corresponde. Realmente da pena y vergüenza ver a niños gritando aterrorizados cuando observan que a lo lejos se acerca un carro policial, idéntico a los que en ocasiones anteriores han llenado de balazos sus casas o se han llevado a sus familiares.
Chile es uno de los pocos países que ni siquiera reconoce en su Constitución la existencia de pueblos indígenas y recién el año pasado ratificó el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, aunque en la práctica no sirve de mucho debido a las maniobras políticas que protegen los intereses económicos de grandes empresarios. Asimismo, las propuestas para el reconocimiento constitucional buscan limitar aún más los derechos históricos de los pueblos ancestrales, descartando, además, cualquier opción de que tengan su propia institucionalidad.
Es irrisoria la incongruencia de este país, en cuyas escuelas se destaca con grandes loas la resistencia indígena frente a los conquistadores españoles, pero que oprime, invade, engaña y tortura sin compasión a sus descendientes que no quieren ceder ante el omnipresente poder político y económico que busca apoderarse tierras, aguas y todo lo que venga.
A 518 años del fatídico “descubrimiento de América” (que, dicho sea de paso, al llamarlo así ya estamos cayendo en el eurocentrismo, debido a que este continente ya había sido “descubierto” por quienes habitaban aquí), podemos decir que los pueblos indígenas resistieron, resisten y seguirán resistiendo hasta la muerte...
Por Víctor Parra.

miércoles, 6 de octubre de 2010

¡El pueblo tiene el poder!

Hechos como la manifestación ciudadana en contra de la instalación de la termoeléctrica Barrancones en Punta de Choros nos demuestran una vez más el gran poder que tenemos y que pocas veces aprovechamos.
Debido al fuerte rechazo que tuvo esta iniciativa, el Presidente Sebastián Piñera tuvo que pasar por alto toda la burocracia y dejar de lado la institucionalidad existente para evitar que el proyecto de la multinacional Suez Energy siguiera adelante.
Sabemos que la solución no pasa por impedir la instalación de Barrancones en Punta de Choros, así como la mesa de diálogo post Revolución Pingüina tampoco ayudó a mejorar la calidad de la educación.
Sin embargo, estos acontecimientos, que en un comienzo fueron descalificados y ninguneados, crecieron como una bola de nieve y causaron tanto ruido mediático que obligaron a los gobernantes de turno a referirse a estos temas y negociar para que sus índices de popularidad no siguieran cayendo.
No es menor el hecho de poder instalar en la agenda pública los temas que a nosotros nos interesan. Lamentablemente, éstos son casos esporádicos en nuestro país, cuya población es irritantemente pasiva, sobre todo en el período post dictadura.
De una vez por todas tenemos que empezar a exigir nuestros derechos. Sí, nuestros derechos… lo que nos corresponde y pertenece. De partida, los políticos están al servicio de nosotros y no al revés. Ésta es una frase muy bonita, pero que pocas veces logramos concretarla. Y eso ocurre básicamente por nuestra mentalidad conformista y pasiva: sólo recibimos lo que nos da el Estado. A lo más, alegamos entre amigos y familiares, pero no hacemos nada por cambiar las cosas.
Debemos darnos cuenta que somos nosotros los que les damos de comer a ellos. Sin nuestros votos, ellos jamás ganarían los millones que mes a mes incrementan sus cuentas de ahorro. Por eso tenemos que empezar a utilizar nuestro poder. ¡Nosotros les pagamos el sueldo! Y eso es algo que no están dispuestos a perder.
¿O acaso creen que a Piñera le importa Punta de Choros o lo que sucede con las comunidades indígenas? Sólo le interesan los votos, las encuestas y su imagen internacional. ¿O acaso la mesa de diálogo post Revolución Pingüina buscaba realmente integrar a los estudiantes y profesores en la toma de decisiones? ¡Nada! Sólo era una medida para calmar las aguas y terminar el conflicto, pero que una vez finalizado el boom mediático, se llenó de promesas incumplidas.
Por eso el llamado es a organizarse, salir a las calles, ocupar los espacios públicos, expresar nuestro descontento y exigir nuestros derechos. Si no lo hacemos, seguiremos siendo pisoteados día tras día.
Por Víctor Parra.

martes, 28 de septiembre de 2010

Añorando la libertad de un niño

Un día de verano yo estaba sentado afuera de la Casa del Deporte de la Universidad de Concepción cuando de repente vi que en el pasto había tres niños jugando y alzando los brazos, a la vez que uno de ellos decía a viva voz y en repetidas oportunidades la siguiente frase: “¡Quiero ser libre!”.

Me quedé pensando en esa situación. Se notaba que aquel pequeño ser rebozaba de felicidad al tener ese mínimo instante de libertad en que, lejos de sus padres, podía saltar, gritar y jugar con sus amigos, hermanos o lo que hayan sido.

Luego, llegaron los padres. Dos de los niños se subieron a sus respectivas bicicletas. En cambio, el tercero de ellos, el mismo que añoraba algo de libertad, se fue corriendo mientras su madre le decía “¡cuidado!”.

Yo antes siempre trataba de controlar un poco a los menores, de “enseñarles”, de corregirles sus “defectos” y su desorden, hasta que aprendí que yo estaba mal... muy mal. Como es habitual en mí, en uno de esos tantos días oscuros en que me voy lejos de todo, saqué conclusiones que me han permitido crecer. Comprendí, por ejemplo, que yo les estaba haciendo un daño muy grande a estos niños y que ellos nacieron para ser libres, espontáneos, felices, y que el resto de los humanos nos encargamos de coartarles su libertad de expresión y sensación, su naturaleza, su ganas de improvisar y sus exorbitadas energías para que se rijan de acuerdo a nuestras reglas, nuestras malditas reglas que nos tienen sumidos en un mundo triste, sin sentido, lleno de injusticias y mentiras, donde lo único que vale es la producción, el poder y el dinero.

Hoy en día, disfruto cada vez que veo a un pequeño correr y sonreír… esa sonrisa que sale del alma, pura y sincera, que nace de las cosas más simples de la vida. Como cuando la semana pasada, dos niños hicieron que sus padres se bajaran de la micro para observar la bandera gigante frente a La Moneda. O como cuando hace un mes, en una tertulia sobre Violeta Parra en Talca, un menor no paraba de moverse y tirarle bromas a su papá, sin importarle los pedidos de silencio de algunos de sus participantes. Su mamá se lo llevó antes de que concluyera la actividad. Por supuesto, yo le regalé mi sonrisa y le dije “chao, amigo”.

Ojalá algún día todos volviéramos a ser niños…


Víctor Parra

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Septiembre, “Mes de la Crueldad”

Cuando hablamos de septiembre, lo primero que se viene a la mente es fiesta, cueca, ramadas, ponche, chicha y pasarlo bien... pero no todo es alegría en este mes, que más que ser el “Mes de la Patria” termina siendo el “Mes de la Crueldad”, ya que aumentan ostensiblemente las torturas de las que son víctimas los animales no humanos (aunque a veces los humanos también, pero ése es otro tema…).
Llegan los circos, que no tienen nada de malo cuando se basan en resaltar las destrezas humanas y entretienen con payasos y malabaristas, pero cuando se les ocurre incluir a seres indefensos en sus shows, como son los animales no humanos, a los cuales se les obliga a realizar actos antinaturales, se les enseña mediante el sistema castigo-recompensa, se les agrede tanto física como psicológicamente y la mayoría de las veces se les mantiene en condiciones paupérrimas, eso no tiene justificación, menos si nos damos cuenta que incluso muchos niños terminan llorando al observar el sufrimiento de los animales (y eso que el mayor maltrato se hace tras bambalinas) y teniendo en cuenta también que circos como el Du Soleil o el Imperial de China siempre han tenido mucho éxito sin la necesidad de ocupar animales.
El “deporte nacional” es el rodeo, que en realidad debería ser la vergüenza nacional, otro maltrato innecesario en pos de la sádica entretención del ser humano. OK, quizás no vemos a los novillos derramar sangre incontroladamente como en las corridas de toros, pero ¿es necesario llegar a eso para terminar con la tortura? O sea, golpear constantemente a los novillos –por más que hayan zonas acolchadas en la medialuna- sigue siendo maltrato, y los huesos rotos, contusiones y heridas no sólo las sufre el novillo, sino también el caballo. Y mientras más mala es la collera, más daño recibe el animal. Y muchas veces el novillo termina llenando el paladar de la gente cuando el evento ha terminado. No se puede justificar el maltrato bajo el nombre de costumbre o tradición, porque si es así cada día me da más vergüenza ser humano. Además, la esclavitud, en su momento, también fue una costumbre... ¿acaso por eso era justificable? Y no nos podemos olvidar tampoco de lo que pasa con las peleas de gallos y perros, entre otros... una atrocidad.Durante septiembre también crece el consumo de carne, lo que conlleva matanza y malos tratos por montón, asesinato sin piedad ni razonamiento lógico. ¿Es necesario infringir dolor y hacer sufrir a otro animal para alimentarse existiendo alternativas libres de tortura? (Y, por favor, no sigan con eso de que es necesaria la carne para la salud, porque o si no ya seríamos muchos los muertos o enfermos incurables... y creo que Einstein, Pitágoras, Da Vinci, Tolstoi, Voltaire y Porfirio, entre otros, no murieron por ser vegetarianos...).Hasta cuándo seguimos sintiéndonos superiores al resto de los animales y actuando con ellos de la misma forma que Estados Unidos actúa con el resto de los países. ¿Acaso cuando nosotros somos los beneficiados lo aceptamos, pero cuando nos vemos perjudicados, lo rechazamos? Simplemente, ¡NO SIGAS SIENDO CÓMPLICE DE LA TORTURA!
Por Víctor Parra
FONDAS VEGANAS PARA DISFRUTAR ESTE FIN DE SEMANA
SANTIAGO
*2º Fonda La Vegetariana, 17 y 18 de septiembre, 18:00 a 24:00 hrs. Restaurante Arte Vegetal, Providencia 1663, Metro P. de Vadivia. Organiza Geoanimal, Colabora Arte Vegetal.

*Fonda Vegana del Huaso Vegetariano: 18 y 19 de septiembre, 14:00 a 21:00 horas, Café La Folie, Catedral 2326, Metro Cumming. $1500 adultos; $500 niños. Más informaciones sobre la Fonda Vegana en http://huasovegetariano.blogspot.com/

CONCEPCIÓN
*Gran Fonda Vegetariana Vegana este Jueves 16 de Septiembre en Restorant Grill (frente a Plaza de Armas, entrando por el Teatro Concepción) desde las 15:00 hrs hasta la noche. La entrada es de $1000 con una empanada de regalo.Organiza: La Revolucion de la CucharaPatrocina: Restorant Govinda'sMás detalles en http://www.vidaconciente.blogspot.com/ o http://www.larevolucionenchile.blogspot.com/
CATEMU
17, 18, 19 y 20 de septiembre a las 22:00Lugar: Borjas Huidobro s/n, Catemu, Región de Valparaíso, ChileOrganiza: YAI - RADE (Productos Naturales)
http://www.facebook.com/event.php?eid=116388538417159&ref=mf

RANCAGUA
19 de septiembre, 12:00 horas, en el local La Remolienda, calle German Riesco #38, entrada a El costo es de $500 General que da derecho a disfrutar todo el día de los juegos, música y videos que proyectaremos en el local$500.
Organiza: Apeal Rancagua
http://www.facebook.com/event.php?eid=150662941619142&ref=ts

martes, 31 de agosto de 2010

¿POR QUÉ HAY 32 COMUNEROS MAPUCHE EN HUELGA DE HAMBRE?

Este miércoles se llevará a cabo una nueva marcha nacional en favor de los presos políticos mapuche (PPM), en momentos en que 32 de ellos se encuentran desde hace 51 días en huelga de hambre como forma de protesta por las injusticias cometidas en su contra.
Los medios tradicionales no han cumplido su rol informativo y la nula mención de este tema sólo se ha roto gracias a la fuerte presión que hemos ejercido desde las trincheras. Sin embargo, sólo se habla del empeoramiento del estado de salud de los huelguistas, de los incidentes que se producen en las manifestaciones y de los "actos terroristas" que supuestamente realizan los mapuche en contra de las casas de grandes empresarios en el Biobío y la Araucanía.
Por eso consideramos un deber el quebrar el cerco comunicacional existente y explicar el porqué de la huelga de hambre y de las movilizaciones en favor de los PPM.
De partida, se exige el fin de la aplicación de la ley antiterrorista en contra de las comunidades mapuche, la cual sólo debiera ser empleada en casos excepcionales y no como una norma cotidiana. Menos aún cuando se basa en pruebas falsas, mentiras y montajes cimentados en intereses políticos y económicos.
Dentro de lo anterior, podemos incluir un segundo punto: la abolición de los testigos encubiertos, quienes declaran en contra de los mapuche con el rostro tapado y sin dar a conocer su identidad. Es decir, cualquier persona puede asegurar que vio a "x" incendiando una parcela y eso formará parte de los antecedentes en su contra. Claramente, ese testimonio, para mí, tiene cero credibilidad.
También se pide la desmilitarización de las comunidades mapuche, que viven en medio del terror y las armas, siendo víctimas constantes del abuso de poder, incluidos niños y mujeres, quienes están muy lejos de vivir en paz y que diariamente son maltratados física y psicológicamente.
Otra de las acciones aberrantes que se desea eliminar es el doble enjuiciamiento al que son sometidos los inculpados mapuches, quienes deben enfrentar los tribunales civiles y militares, algo que ha sido duramente criticado a nivel internacional.
Estos son los principales aspectos de la política estatal y judicial chilena y que han derivado en la huelga de hambre de los 32 PPM.
A continuación, les dejo un listado con los horarios y puntos de encuentro de algunas de las manifestaciones que han sido convocadas para este miércoles en nuestro país:
Calama: 18:00 hras en Paseo Ramírez (entre Latorre y Vivar)
Valparaíso: 18:30 hras. en Plaza Victoria.
Santiago: 19:30 hras. en Alameda con Ahumada
Talca: 18:00 hras en Plaza Victoria (2 sur 7 y 8 oriente)
Concepción: 12:00 hras en Plaza Perú.
Valdivia: 10:00 hras en Plaza del Hospital
Puerto Montt: 18:00 hras en Plaza de Armas.
Además habrá movilizaciones a nivel internacional en lugares como Argentina (Bariloche), México y Canadá (Toronto).


Por Víctor Parra.

jueves, 12 de agosto de 2010

Las "becas de Lavín"


Todos coinciden en que el nivel de la educación en Chile es bajo y presenta enormes desigualdades. Ante esto, el Gobierno de Sebastián Piñera, que evidentemente tenía que anunciar alguna medida para decir que se están tomando iniciativas para cambiar la situación actual, recurrió otra vez a las leyes de mercado para solucionar el problema. Es decir, lanzó una oferta para aumentar la demanda y así mejorar la calidad del servicio debido a la competencia.
La “promoción”, que fue dada a conocer por el ministro del ramo, Joaquín Lavín, consiste en otorgar una beca completa para aquellos alumnos que quieran estudiar Pedagogía y saquen más de 600 puntos en la PSU. Ello se suma a un bono de $80 mil mensuales para quienes obtengan más de 700 y una pasantía de un semestre en el extranjero si superan los 720.
Suena bonito, ¿no cierto? Un buen incentivo para que crezca el interés en ingresar a una carrera tan desprestigiada en el último tiempo. "Estamos en presencia del primer cambio de fondo que va a permitir transformar la educación en Chile”, afirmó el senador y secretario general de la UDI, Víctor Pérez.
Sin embargo, esta iniciativa deja de lado la característica principal que debe –sí, debe- tener un profesor: la vocación. Es fundamental que las personas que están a cargo de traspasar el conocimiento a las futuras generaciones sean altamente calificadas en aspectos profesionales, pero es más importante aún que les guste lo que hacen y que lo realicen con dedicación.
Y lo digo con la firmeza y el dolor que me causa cada vez que conozco casos de niños que son insultados, denigrados, ridiculizados y ninguneados por sus maestros, quienes están en las aulas sólo porque no sabían qué estudiar y decidieron meterse a Pedagogía. ¿O acaso existe alguna explicación para que los docentes se enojen cuando sus alumnos les realizan preguntas sobre alguna materia? ¡Si para eso están! ¡Esa es su labor: responder y enseñar!
¿Qué hay que hacer, entonces, para que la gente que sí tiene esa vocación decida finalmente estudiar esta carrera? Simple: mejorar las condiciones de trabajo de los profesores, partiendo por aumentarles el sueldo. Si ellos tienen en sus manos el futuro de Chile, lo mínimo es que sean remunerados acorde con eso. No sirve de mucho ofrecer becas para que después de cinco años de estudio los egresados quieran trabajar en otro rubro porque se les paga mal.
Concuerdo en que es importante mejorar el nivel de los docentes y, para ello, sería bueno revalorizar la carrera de Pedagogía, colocar un puntaje mínimo de ingreso y efectuar evaluaciones periódicas.
No obstante, con las "becas de Lavín" se vuelve a sentar en el sillón de los acusados a los profesores, culpabilizándolos de todos los males de la educación criolla. Algo, por decir lo menos, exagerado. Ellos son grandes responsables y actores principales del bajo nivel actual, pero el tema es mucho más global y requiere un mayor análisis que abordaremos en otro texto, pero que también incluye temas como la desmunicipalización de la enseñanza, la cantidad de alumnos en las salas de clases, la calidad versus la cantidad de horas, entre muchos otros aspectos. Y no hay que olvidar que, pese a lo que se diga públicamente, existe un pequeño pero poderoso grupo de personas al cual le conviene que la población siga ignorante… Tema para otro día.

Por Víctor Parra

martes, 27 de julio de 2010

Un remedio para aumentar la enfermedad


En las últimas semanas se ha desatado la controversia en nuestro país por la “brillante” idea del Gobierno de permitir la venta de remedios en supermercados, con la excusa de que esta medida generará una mayor competencia y, por ende, disminuirán los precios.
Primero que todo, manifiesto mi total rechazo a que derechos fundamentales de las personas, como la salud y la educación, sean regidos por las leyes del libre mercado, anteponiendo los beneficios económicos al acceso universal y la calidad de los servicios prestados.
Si el Gobierno está interesado realmente en que los medicamentos sean más baratos, se debiera crear una farmacia estatal para que ofrezca los productos a una tarifa razonable, lo que obligaría a que los privados disminuyeran los precios excesivos que tienen hoy en día.
También se podría actualizar permanentemente el Formulario Nacional, incluyendo en él los genéricos según una normativa de bioequivalencia que aún no ve la luz, para así tener un completo listado con los fármacos alternativos a los grandes laboratorios.
La iniciativa del Ejecutivo no es más que una nueva fórmula para aumentar las ganancias y el poder de unos pocos en desmedro de la población. El único fin de este proyecto es que la gente tenga un mayor acceso a los remedios para que los compre con más facilidad y así se incremente la gran rentabilidad que ya tiene este negocio.
Según la Asociación Industrial de Laboratorios Farmacéuticos (Asilfa), anualmente en Chile se consumen unos 222 millones de medicamentos, lo que equivale a 200 millones de dólares por concepto de venta directa. En total, el sector privado farmacéutico genera 1.042 millones de dólares al año. Con la nueva normativa, estas cifras se multiplicarían ostensiblemente.
Por si usted no lo sabe, Cencosud, dueña de Jumbo y Santa Isabel, posee el 20 por ciento de Farmacias Cruz Verde. Falabella tiene el supermercado Tottus y el 20% de Farmacias Ahumada (FASA). Además, Juan Cúneo, ejecutivo de esta multitienda, forma parte del directorio de ambas sociedades. FASA también participó de una alianza con Líder para el proyecto FarmaLíder, que terminó por desaparecer.
Es decir, todo queda en las misma manos, con la única diferencia que la gente podrá aprovechar que está comprando su almuerzo para agregar en su carro algún remedio que le tinque o que tenga un gran letrero con la llamativa palabra “oferta”. De más está decir que la seguridad no será la misma que en las farmacias y es probable que muchas cajas de medicamentos sean abiertas o perforadas al igual como ocurre actualmente con otros productos.
También es cuestionable el argumento de la baja de precios, ya que al estar tan concentrado el mercado, existen más posibilidades de que nuevamente se dé un caso de colusión, algo que sucede desde hace tiempo y seguirá ocurriendo en múltiples áreas sin la cobertura política y mediática que tuvo el caso de las farmacias hace un par de años.
Y como esto es un negocio, ¿qué pasará con los medicamentos de baja demanda y que es necesario tener almacenados por si algún paciente los requiere? Obviamente, no estarán a libre disposición en los supermercados y serán los locales especializados los que tendrán que cumplir con la labor ética de tenerlos, además de contar con un químico-farmacéutico de forma permanente.
Existirá, entonces, una competencia desleal que sólo podrá solventarse aumentando el precio de los remedios que se venden con receta.
Por otra parte, esta iniciativa significaría la muerte definitiva de las ya alicaídas farmacias chicas, concentrándose aún más el negocio en las tres grandes cadenas que actualmente poseen el 97% del mercado.
Pero lo peor de todo es que se pondrá en riesgo la salud de las personas, debido a que será tan cotidiano comprar remedios que se producirá un aumento en la automedicación y el consumo de ellos como drogas en exceso.

El uso inadecuado de fármacos tan frecuentes como ibuprofeno, piroxicam, diclofenaco o paracetamol genera problemas como hemorragias gástricas, úlceras, vómitos, insuficiencia hepática aguda e, incluso, podría provocar la muerte en casos extremos.

Asimismo, los jarabes o gotas para niños tienen saborizantes para que sean ingeridos sin problemas, razón por la cual muchos terminan consumiendo dosis más altas de las correspondientes. Según cifras oficiales, alrededor de 150 menores se intoxican anualmente por la ingesta indebida de paracetamol.
De acuerdo con los datos del Centro de Información Toxicológica, la mala manipulación de medicamentos fue la causa del 58% de los casos de intoxicación registrados durante 2009 en Chile.
En noviembre del año pasado, Argentina derogó la ley que permitía desde 1991 la venta de remedios fuera de las farmacias debido a la gran cantidad de muertes y hospitalizaciones que se produjeron por la ingesta inadecuada o la mala calidad de los productos.
De aprobarse esta iniciativa en nuestro país, no debe extrañar que los fármacos se comercialicen no sólo en supermercados, sino también en otros lugares como quioscos, pese a no cumplir con las condiciones adecuadas de almacenamiento. Al menos, la puerta la dejó abierta el propio ministro de salud, Jaime Mañalich, al afirmar que “en septiembre o en octubre a más tardar estaríamos vendiendo remedios sin receta en recintos que no sean necesariamente farmacias”.

Por: Víctor Parra

viernes, 9 de julio de 2010

La masacre de San Fermín

Por estos días se desarrolla una nueva versión de la “Fiesta” de San Fermín, evento que se lleva a cabo en Pamplona y que tiene su clímax en los encierros que durante siete días revolucionan las calles con la gente escapando y esquivando a los toros que han sido liberados para dar cumplimiento a esta tradición.

Pero, ¿es razonable encubrir la tortura bajo el nombre de costumbre? Por si ustedes no lo saben, los toros son maltratados previamente para así aminorar las posibles muertes de los participantes.
Antes de que comiencen estos espectáculos, a estos pobres animales los golpean en los testículos y en los riñones, les ponen grasa o petróleo en los ojos, les recortan los cuernos, les provocan diarrea colocando sulfato en el agua que beben, les cuelgan sacos de arena en el cuello y son encerrados a oscuras durante horas, todo ello para que estén débiles y desordenados a la hora de la verdad, pese a que a simple vista parecen ser bestias incontrolables y feroces. Sin embargo, basta averiguar un poco para saber que la condición natural del toro es huir, no atacar.
Según Associated Press, un estudio descubrió que el 20 por ciento de los toros reciben laxantes y drogas antes de que entren en las plazas, mientras que científicos de la Universidad de Salamanca, España, revelaron que el 20 por ciento de los 200 toros analizados había recibido medicamentos antiinflamatorios, los cuales “pueden camuflar determinadas lesiones”.
A todo lo anterior se suma que los toros finalmente llegan a la plaza, donde les clavan banderillas y espadas hasta matarlos.
Llaman tradición a esta estupidez, para así esconder un sucio negocio que, directa e indirectamente, beneficia a muchos: desde el dueño de un local que vende mucha más cerveza de lo habitual hasta las elites de la propia Monarquía española, además del subsidio que los gobiernos locales le otorgan a las corridas.
El principal argumento a favor de estos espectáculos es que son una costumbre, pero antes también era una costumbre tener esclavos... ¿y acaso es aceptable tener esclavos? Un violador está acostumbrado a violar.... entonces, ¿es aceptable que abuse de una niña? Por estas costumbres -y muchas otras- me da vergüenza pertenecer a la raza humana.
¿Cómo es posible que el ser humano, que dice ser racional, se comporte como la peor de las bestias y disfrute de su sed de morbo y destrucción, de competitividad y egoísmo, de esa aplastante soberbia, sin preocuparse del resto.
Las corridas son una fiesta para quienes disfrutan maltratando al resto, sintiéndose superiores a otros sabiendo que no lo son, creyéndose el cuento de ganarle a los toros, cuando éstos, que nunca han buscado ganarnos a nosotros, han sido masacrados y salen casi muertos a correr como locos por las calles en busca de esa ansiada libertad que el hombre les quitó.
Cuando todos los años yo veo esta estupidez, lo único que espero es ver a algún toro clavándole los cuernos a una persona para que pague, aunque sea un poco, el incuantificable dolor que sienten los animales no humanos en este y otros espectáculos similares. Muchos me han dicho “no puedes decir eso, defiendes al toro y no a las personas"... Yo les respondo "esa persona está voluntariamente ahí, el toro no".
Por Víctor Parra

jueves, 1 de julio de 2010

YO NO PAGO EL TRANSANTIAGO




No tienen ni un pelo de tontos. El jueves pasado, el Gobierno nuevamente subió el pasaje del Transantiago… justo en medio de la efervescencia generada por el Mundial de Fútbol. Obviamente, la noticia no tuvo la repercusión mediática que realmente merecía.
Esta es la cuarta alza de los pasajes en lo que va del año, quedando el precio del boleto de micro en $480, mientras que el Metro tiene un valor de $560 en horario punta. Los estudiantes deben pagar $160.
Al mismo tiempo, el Gobierno propone un incremento de apenas tres por ciento en el sueldo mínimo, que actualmente es de $165.000. Es decir, quedaría en $169.500, un aumento menor a los cinco mil pesos. ¡Un chiste!
Actualmente, una persona común y corriente -que se va al trabajo en la mañana, luego sale a almorzar, después regresa a la pega y finalmente llega cansado a su casa en la noche- desembolsa $2.240 diarios en locomoción. Eso significa, al menos, $11.200 semanales y $44.800 al mes. Es decir, un individuo termina gastando casi un tercio de su sueldo (en rigor, un 27,15%) sólo en concepto de movilización básica. A eso se le suma la alimentación, arriendo, luz, agua, etcétera. Y ni hablar si existen hijos de por medio.
Primero la excusa para subir los pasajes fue la gran cantidad de gente que no pagaba y ahora le echan la culpa al Gobierno anterior y se basan en un informe de un panel de expertos que determinó que era necesario el alza de las tarifas por las pérdidas que experimenta el sistema. Incluso, habría más aumentos en los próximos meses.
Se le lavó el cerebro a la gente con la campaña ‘No meta la mano ahí’, que instaba a que los mismos usuarios del Transantiago se encargaran de fiscalizar a sus pares. Sin embargo, esa excusa quedó en el suelo al descubrirse que la evasión sólo correspondía al 10% de las supuestas pérdidas que arroja el sistema.
Además, trataron de dar vuelta la relación causa-efecto. ¿Cómo es eso? Simple. La gente comenzó a no cancelar su pasaje debido al mal funcionamiento de las micros (conexiones, tiempos de espera, demora en el traslado, atochamientos, entre otros). Entonces, la causa es el mal servicio y la consecuencia el no pago. En cambio, intentaron masificar la idea de que debido a la evasión, era necesario aumentar el precio. Es verdad que muchos se aprovechan de la situación y no lo hacen como una forma de protesta. No obstante, les aseguro que si el sistema funcionara bien, la evasión sería casi nula.
Lo cierto es que no existen pérdidas reales. Lo que pasa es que los empresarios quieren ganar el dinero que tenían proyectado con el Transantiago y, como ha ocurrido una serie de inconvenientes en la implementación, finalmente los costos han sido mayores y los ingresos menores a lo esperado.
A eso se suma que el Congreso aprobó un subsidio que termina por parchar los gastos en los que incurren los operadores y a ellos tampoco les interesa entregar un mejor servicio.
"La evasión es solamente una parte, el otro gran componente es la mala gestión empresarial. Tenemos empresas que están operando mal los servicios de transportes públicos y producto de esa mala operación, hay un sobrecosto en la operación. Pero ese sobrecosto existe porque hay un subsidio a todo evento del Estado. O sea, hay empresas que no hacen un mantenimiento de sus vehículos de manera correcta, hay empresas que tienen una alta cantidad de desperfectos en ruta de los buses, por lo tanto, lo buses quedan en panne en la ruta y eso eleva los costos", explicó Álvaro Miranda, académico de la escuela de Ingeniería en Transporte y Tránsito de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), en una entrevista a Terra.cl.
Entonces, ¿por qué nosotros debemos asumir las “pérdidas” que se generan producto del mal mantenimiento e implementación del sistema? Si la evasión se produce sólo en las micros, ¿por qué sube también el boleto de Metro? ¿Por qué debemos pagar más por un servicio mal entregado?
Definitivamente, hago un llamado a NO PAGAR EL PASAJE como forma de protesta. Si seguimos pagando, no existirá interés en mejorar el servicio, porque igual les llegará la plata. Sin embargo, si NADIE paga, el Gobierno y los empresarios tendrán que, irremediablemente, realizar cambios para que la gente esté dispuesta a pagar lo que corresponde.


Por Víctor Parra